
El derecho al algua es un derecho humano. Disponer de agua de boca, agua potable destinado al consumo humano, es un derecho que derbería estar asegurado en cualquier pais civilizado. De hecho, en España ocurre así.
Ultimamente se habla mucho de "guerra del agua" y de trasvases, transferencias, aportes puntuales y sinónimos varios que buscan quitarle hierro al asunto.
Y es que el debate que se ha desatado puede dejar a mas de uno en evidencia. ¿Por qué se puede destinar agua de boca a Barcelona y no a Valencia o a Murcia? ¿Acaso tienen derechos diferentes los ciudadanos depende de donde residan?
Hay periodistas y políticos que argumentan que el agua que se quiere destinar a Valencia y a Murcia es para campos de golf, centros turísticos y demás destinos supuestamente inmorales. Pero como suele ocurrir, todo está cargado de demagogia, puesto que el mayor consumo de agua se da en la agricultura, quedando como insignificante el resto de consumos incluído el humano.
Entonces el problema reside en que los agricultores de Valencia y Murcia no disponen de suficiente agua y en que el agua del que se dispone no es lo necesariamente rentable (el agua desalada cuesta casi el doble que la de los pozos) dándose la paradoja de que las desaladoras trabajan al 35% de su capacidad habíendo necesidad de agua.Algunos erúditos argumentan que no es justo destinar tanto agua a lugares donde no se dispone de abundancia para que unos pocos agricultores conduzcan Mercedes y BMWs. Pero éstos comunistas de salón se olvidan de datos como que por ejemplo la agricultura supone el 10 % del PIB de Murcia.
Esto es, si en Aragon se permite que se cultive arroz en el desierto de los Monegros, y además se vierte al mar un caudal mayor al ecológico (el necesario para mantener el ecosistema) ¿Por qué no destinar esa riqueza a ciudadanos de otras regiones? ¿Es mas lógico tirar el agua al mar para luego desalarla y que nadie la compre?El Estado invierte en el desarrollo de regiones como Madrid y Cataluña con proyectos como el del AVE recientemente concluido. Esa inversión naturalmente la pagamos entre todos, porque el AVE no es ni de La Comunidad de Madrid, ni de La Generalidad de Cataluña, ni siquiera de sus residentes, sino de todos y cada uno de los españoles. La riqueza de los ciudadanos y empresas que residen en Cataluña es tan necesaria y beneficiosa como la de otros ciudadanos y empresas residentes en otras regiones.
(Y si no, para el que pida infraestructuras e inversión del Estado le podemos argumentar que se desplace a las regiones de España donde ya cuentan con lo que demanda. Si quieres agua, cultiva en el desierto de los Monegros. Algún día hablare mas detenidamente de desigualdades territoriales)
Últimamente se olvida que los derechos fundamentales son los derechos individuales. Los derechos colectivos o grupales muchas veces acaban pisoteando a éstos últimos, quedándonos los ciudadanos a expensas de unos supuestos derechos de un pueblo que nadie sabe donde está, siendo al final diferentes ante la ley en derechos y obligaciones, aniquilando cualquier nexo que nos protegiese y uniese.¡QUEREMOS AGUALDAD!



1 comentarios:
Y lo mejor es que Zapatero crea el ministerio de la igualdad. Con dos cojones.
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